Me preguntaban el domingo unos vecinos acerca del estado del Plan General. Sobre su aprobación o no aprobación por parte de la Diputación Foral de Bizkaia que es, una vez aprobada por el Ayuntamiento de Gordexola, la competente para ello.
No supe muy bien que responderles. Mi obligación de guardar silencio de aquellos temas a los que accedo por mi condición de concejal supone, muchas veces, un verdadero problema a la hora de transmitir información a los vecinos.
- “El asunto está en manos de la Diputación” – les dije, con el objeto de cambiar el sentido de la conversación – “tenemos que esperar a que se pronuncien”…
El mayor de ellos me sorprendió con una respuesta que dejaba a las claras que alguien le había informado con bastante profundidad del estado de la cuestión (cosa que no me extrañó demasiado, conociendo sus relaciones con varios de los que “cortan el bakalao” dentro del PNV de Gordexola y que todo el mundo no guarda el mismo sigilo).
No voy a reproducir el contenido de sus palabras pero, lo que si os diré es que el asunto está tomando un cariz que no me gusta nada. Sin entra a desvelar el contenido de ningún informe, si os diré que, algunas de las directrices recibidas de las instituciones implicadas avalan en un porcentaje muy alto varias de las reclamaciones que los concejales de EA y de EB hicimos ante la propia Diputación, ante el Gobierno Vasco (aun sin respuesta) y, en última instancia, ante el Ararteko.
Hemos estado esperando a que el nuevo Director de Urbanismo de la Diputación se asentase en su puesto y a que el Alcalde de Gordexola se pudiera reunir con él. Una vez pasado este “plazo de cortesía” hoy mismo hemos redactado la solicitud de una reunión con él con el objeto de recibir la información de primera mano y de transmitirle nuestra preocupación por el estado de parálisis actual.
Os seguiré informando.