El pasado jueves tuve que defender el Recurso de reposición (2010_05_22_recurso_reposición) que presenté contra la adjudicación de la obra de la Depuración de las Piscinas Municipales (fase I) por incumplimiento de plazos en la adjudicación y no cumplimiento de la legislación de seguridad y salud.
La verda des que el asunto es más grave de lo que parece (el propio informe de los Servicios Jurídicos del Ayuntamiento constataba estos “errores” pero establecía que no eran suficientes para reiniciar el procedimiento)
Os dejo aqui la intervención.
“Una vez más me presento ante este Pleno recurriendo un acuerdo adoptado por el mismo y sin ninguna posibilidad (ni interés) de que el acuerdo se anule y se hagan las cosas bien.
En resumen, lo que ha sucedido ya lo conocemos.
Se toman decisiones que no se ajustan a la legalidad vigente, yo lo pongo en conocimiento del pleno y, aun así, el grupo municipal del PNV al completo vota a favor de hacer las cosas sin cumplir la legalidad con el agravante de que alguien se lo está advirtiendo y se toma la molestia de explicarlo, justificarlo y razonarlo.
Personalmente me extraña esta actitud (que se ha repetido en varias ocasiones, como decía). Pero, lo que me extraña más es que, desde la Alcaldía, no se tome la decisión de solicitar a la Secretaría que informe sobre esos asuntos que generan dudas. Recordemos que una de las funciones de la Secretaría es velar por la legalidad de las decisiones que adoptamos en este órgano y que existe la posibilidad (yo creo que la obligación) de consultar cuando se tienen dudas.
No voy a ir más allá.
Usted, señor Alcalde, prefiere actuar según su criterio. Imponiéndolo por encima de las leyes que debe de cumplir y garantizar su cumplimiento y, luego, recurrir a los Servicios Jurídicos contratados por el Ayuntamiento para que le “enmienden la plana”.
El informe de estos Servicios Jurídicos es muy claro. No ha lugar a la anulación del acto pero, se han hecho las cosas mal. Acepta que se ha incurrido en un incumplimiento del plazo a transcurrir entre la adjudicación provisional y definitiva, acepta que el programa de trabajos y el Plan de Seguridad y salud deberían haberse aprobado por el pleno, antes del comienzo de los trabajos, en definitiva da la razón a todo lo que se plantea en el recurso, salvo a la nulidad del acto.
Esto mismo sucedió con el recurso de reposición que presenté contra la certificación final de la obra de los vestuarios de las piscinas municipales. Asumí que no debía de anularse el acto pero exigí una explicación sobre un aspecto de la misma. Aun estoy esperando. Estoy esperando pese a que usted se comprometió a dar traslado a mi duda a los servicios jurídicos que tiene contratados el Ayuntamiento y pese a que desde la oficina del Ararteko el han requerido hasta en dos ocasiones que informe sobre el estado de ese informe.
A usted le da igual. Le dan igual mis apreciaciones, le dan igual mis recursos, le da igual el Ararteko y hasta, al menos eso parece por su comportamiento, le dan igual las leyes.
Dije el otro día en la comisión que yo no estoy aquí para acudir a los juzgados para garantizar el buen funcionamiento de los órganos de este Ayuntamiento, estoy para proponer y debatir sobre los asuntos municipales y para vigilar que las cosas se hacen como hay que hacerlas. Mi misión no es garantizar que se actúa conforme a derecho. Esa misión, en los ayuntamientos, la tiene asignada otra figura.
Lo voy a dejar aquí, no sin antes llamar la atención sobre un asunto que me parece especialmente delicado. La obra se ha ejecutado sin la aprobación preceptiva del Plan de Seguridad y Salud. Creo, sinceramente, que este Ayuntamiento es el menos indicado para tomarse a la ligera la legislación sobre Seguridad y Salud Laboral. Afortunadamente, hasta lo que yo conozco, no ha habido ningún incidente de seguridad en la obra en cuestión pero, una vez más, usted se fía de la buena suerte y pone en manos de la providencia la gestión de asuntos demasiado serios y trascendentes de la gestión municipal. No tiene ningún derecho.
No tiene ningún derecho de poner en riesgo ni la salud de los trabajadores ni el patrimonio del Ayuntamiento que es el que debe de responder ante cualquier irregularidad. Debería saberlo.“