Hace seis meses yo era un joven ingeniero que trabajaba en una empresa constructora de ámbito internacional en la cuál, dicho sea de paso, realizaba una tarea que no me disgustaba responsabilizandome de todos los temas relacionados con la Calidad el Medio Ambiente y el I+D+i.
Llevaba más de seis años realizando esas labores en la empresa (en la cual me contrataron debido a mi labor anterior en otras dos empresas del sector) sin haber recibido ninguna queja por parte de mi superior jerárquico y, de repente, aquel 13 de Abril a la una del mediodía, me dicen que no vuelva al día siguiente ….
Dejando a un lado las (lamentables, insultantes e, incluso, degradantes) formas, el sentir que no eres útil (más aun para una persona tremendamente activa como yo) supone una especie de fracaso personal que no se puede expresar con palabras…
Sin poder cumplir el duelo de esa decisión arbitraria me metí de lleno en una campaña electoral en la que, como me he dado cuenta después, estaba “tocado de muerte” en mi autoestima y, eso, no me permitió dar lo que las personas de mi equipo esperaban y necesitaban y me impidió responder adecuadamente a una serie de agresiones y descalificaciones. El tiempo me ha hecho ver que fué mi situación personal (y las afecciones derivadas de ella) la que me impidió dar los pasos claros y rotundos que debería haber dado en ese momento, no los actos de terceros.
Tras las elecciones, las vacaciones, las primeras decisiones sobre mi futuro inmediato, el aprendizaje (demasiado tiempo pendiente) del euskera, la composición del nuevo Ayuntamiento (espero acar un rato estos días para ir comentando como ha quedado organizado) y de la Mancomunidad (donde tendré nuevas experiencias y posibilidades de aportar), la decisión de seguir un año más en activo como jugador de basket …
Ahora, centrado en mi futuro inmediato en el que, durante este curso, me dedicaré a estudiar (intentaré acabar mi segunda carrera que compaginé durante algún tiempo con el trabajo, hasta salir concejal en 2007), profundizaré en el aprendizaje del Euskera (le he retomado y estoy convencido de que ésta es la definitiva) y seguiré intentando resolver los pequeños problemas de los vecinos y vecinas de Gordexola, además de manteneros informados desde este blog, el cuál, prometo actualizar más a menudo (son demasiadas las “quejas” que estoy recibiendo …). Para ésto, para escribir mejor, también estoy intentando prepararme. Espero que lo noteis y que os siga interesando.
La verdad es que se me hace muy dificil explicar que es para mi el GST. He pasado más de media vida en este CLUB, desde aquel verano de 1993 donde doce txabales de Gordexola y el resto de Enkarterri comenzabamos a entrenar en el patio del Colegio Eduardo Eskartzaga sin tener, siquiera, canastas reglamentarias…


